Valores Familiares como Estrategias Relaciones Interpersonales

sábado, 4 de junio de 2011

CONCLUSION


Para finalizar se puede decir que las familias son el motor de la educación es la que motiva al niño y a la niña a formarse un futuro prospero, en un ambiente lleno de contradicciones por parte la televisión, el mundo de internet y de los ordenadores que condicionan en parte los valores que son transmitidos desde la familia. De cómo administren los padres estos medios, como eduquen a sus hijos en la lectura del lenguaje audiovisual y en el espíritu crítico depende la educación en valores en general.

Por tal motivo los padres son los que eligen el centro educativo, sobre todo en las etapas de educación primaria y secundaria. Ayudan a los hijos también a elegir sus amigos al situarles en determinado contexto social, donde se entablan las relaciones de amistad, los padres son los que están en mejores condiciones ya que los niños y niñas se darán cuenta que su cariño es desinteresado, que lo único que buscan sus padres es conseguir el crecimiento en autonomía y la madurez: un crecimiento en libertad y responsabilidades que solamente es posible, de manera armónica, cundo la familia soporta las decisiones personales, con su mezcla de aciertos y errores.

Por esta razón, de acuerdo al modesto recorrido realizado a través de teorías, vivencias,  consultas e investigación,  parece claro que aún la familia, a pesar del debate frecuente sigue siendo vehículo privilegiado en la transmisión de valores. Los cambios operados al interior de la familia desde los años 70, han dejado de lado el modelo racional, con una fuerte y rígida división de roles entre hombre y mujer y entre padres e hijos. Los padres optan por una educación para la libertad, valorizando la comunicación, el diálogo, la tolerancia. El estilo autoritativo recíproco descripto en este mismo artículo es el que según las investigaciones actuales aparece como el más indicado para favorecer el crecimiento del hijo en todas las dimensiones. Más allá de la forma que adquiera, la familia sigue siendo la institución cuya función fundamental es responder a las necesidades y las relaciones esenciales para el futuro del niño y su desarrollo psíquico. La familia aparece como la instancia primera donde se experimenta y organiza el futuro individual donde se dan las contradicciones entre: "pertenecer a" y a la vez lograr la autonomía, parecerse y diferenciarse.

Esta tensión paradójica se resuelve con la marca individual de cada persona, pero es verdad que la familia se instituye como un lugar de resiliencia, en el sentido que brinda un espacio para resistir a esta tensión y resolverla favorablemente. La familia es el lugar de la construcción de identidad, sin el otro, es imposible que exista el yo, sin lazos o relaciones no existe psiquismo unificado. La familia constituye entonces el compromiso de cada uno con un proyecto relacional que se construye en un determinado tiempo y espacio y que define por lo tanto los valores que en cada unidad familiar se ponen en juego. La familia se constituye así como el primer paso importante hacia la cultura, al organizar el sistema de valores, la manera de pensar y de comportarse de sus miembros, de acuerdo a la pertenencia cultural.

Más allá de la estructura, la historia, la cultura, la composición de la familia sus funciones primeras siguen siendo las mismas: favorecer lo mejor posible a nivel de las relaciones, las condiciones necesarias y suficientes de un dispositivo que permita favorecer la capacidad de comunicarse cada uno de sus miembros para producir sentido a fin de inscribir su existencia en su historia y la de los otros. Según Lefebvre (2000)
La relación padres-hijos y padre- escuela, a través de la educación en valores, constituye la primer y fundamental escena de las meta a lograr los niños y niñas sin retención emocional, sin complejos. Para lograr sus metas y seguir buscando superación cada día, estos serán los hombres y mujeres de bien del futuro (P. 48)

La enseñanza de los valores comienzan por el hogar, los padres son los encargados de que los niños y niñas crezcan en un ambiente de amor comprensión y aceptación. Porque ellos serán los futuros ciudadanos y ciudadanas sin ningún tipo de complejo para la sociedad y su futura familia.